Cochinadas y conejos...

sábado, marzo 12, 2016

Hola queridos lectores aficionados, ¿Cómo les va? A mi me va bien, tan pero tan bien que hoy, afortunadamente, ya no hace tanto frío. Hasta salió el sol, todo parece indicar que mañana podré hacer mis actividades con calma, porque el domingo pasado no hice más que ver televisión y ahora hay mucho cochinero en la casa... pero ya que tocamos el tema del cochinero, dejen que les hable de eso. 

A veces, cuando la flojera me gana, la suciedad y el desorden invaden mi hogar, por ejemplo, el lunes usé un cuchillo para cortar queso, el martes necesitaba cortar otra cosa y me dio flojera lavar el cuchillo así que lo volví a usar, lo mismo el miércoles y el jueves y el viernes, hoy en la mañana lavé el cuchillo porque ya estaba muy lleno de cosas que habían sido cortadas anteriormente, también hay ocasiones en que guardo mi plato en el refrigerador para no tener que usar uno cada vez, y lo peor... tomo agua de la jarra para no usar vasos, y el colmo de la flojera es que hace una semana que no tiendo la cama, solo llego y me meto en las cobijas. Si, yo se que todos me imaginaban como una tierna florecilla delicada y pulcra, pero a veces me da por hacer cochinadas.


Ahora, después de haber roto la buena imagen que tenían de mi, les contaré que el día de la nevada (de la cual hablé en el post pasado) pensé en meter a la coneja a la casa para que no pasara frío en el patio, tenía la intención de dejarla a dormir en el baño, hasta levanté la cortina para que no se la fuera a comer, saqué el bote de la basura y quité todo lo que pudiera hacerle daño, luego abrí la ventana para que se metiera (bueno, no es una ventana... es una puerta de vidrio pero yo le digo ventana) y efectivamente se metió, pero una vez que se vio encerrada dentro de la casa empezaron los problemas, primero me gruñó enojada, me arañó las botas con sus patas delanteras, me mordió la pierna derecha tres veces en diferentes lugares y luego empezó a arañar la ventana (que más bien es puerta) así que no me quedó de otra más que dejarla salir al patio, en la mañana la coneja estaba temblando de frío pero al menos fue por decisión propia, de haber sabido que se iba a poner salvaje mejor ni hubiera intentado meterla, mugre coneja malagradecida.Bien dice el dicho, cría conejos y te morderán las piernas.

Y bien, para finalizar este pintoresco post les dejaré una canción muy querida, un clásico de clásicos, un tema que no puede faltar... les dejo... Disco Inferno!! Buuurn baby burrrrn... oh si, oh yeah!


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4 comentarios

  1. (.) (.) si te imaginaba delicada, mucho más después de saber como eran tus apuntes, jajaja. No creo que sea tan malo eso, porque si no lavas tantos trates ahorras agua. Es bueno rehusar platos y vasos, bueno, eso digo yo, jajaja.
    Se habrá arrepentido la coneja, creo.
    Abrazos Nefer.

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  2. ¿Pero en serio eres tan vaga? No te imaginaba así en absoluto, jajajaja.
    Qué coneja cabezota... Habrá pasado frío, la pobre, por culpa de su cabezonería. Besotes!!!

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  3. Me enacnta tu coneja, no me cansaré de decirlo XD Y oye, yo tampoco te imaginaba haciendo cochinadas... lo que descubre uno blogueando, ¿Verdad? :D ¿no te dio por sacar a la coneja a la nieve?

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  4. Jajajaja, lo de beber de la jarra me ha encantado!!!!!
    Pobre coneja, el mío vive en casa y es taaaan bueno, pero claro, cuando lo saco al campo luego no le gusta nada volver a casa.
    Un besito.

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