La aldea de la Luna... parte VIII

jueves, octubre 08, 2015

Continuación...

Alejandro llegó hasta donde se encontraba Aramis y se sentó en silencio, éste volteó y lo vio sangrando de la mano. 

¿Qué te paso? - dijo mientras sacaba un frasco con la intención de curarle la mano 
Ya ves, me encantan los cuchillos - dijo Alejandro riendo 
A ver, levanta la mano... - Aramis depositó unas gotas en la herida que pronto empezó a cicatrizar - ¿Cómo que te encantan los cuchillos? 
Si, es algo que no me explico, ni siquiera se como se llama, porque Nigthblade no es un nombre - Alejandro caminaba en círculos y Aramis trataba de seguirle con la mirada - pero es tan difícil, ni siquiera me habla.
Ahh... ya entiendo - respondió Aramis moviendo la cabeza - ¿y cómo es que terminaste con el cuchillo enterrado en la mano?
Simple, me acerqué demasiado a la rosa y me pinché con las espinas - Alejandro sonreía de una forma que hacía pensar que había disfrutado el recibir la herida.
Deberíamos de estar entrenando, el torneo va a ser dentro de dos semanas y no hemos avanzado casi en nada, iré a decirles que tendremos un pequeño entrenamiento en la tarde - Aramis se esforzaba en ponerse serio, pero era casi imposible teniendo a Alejandro enfrente siempre sonriendo - y tu cuídate de los cuchillos, ya tendremos tiempo para acumular heridas cuando sea el torneo.
Si, si... tranquilízate hombre, que no me voy a morir - dijo Alejandro mientras movía la cabeza afirmativamente.

Aramis caminó hasta llegar a donde estaban sus dos compañeras, entonces vio a Nightblade de rodillas junto a la espada de Alejandro y se acercó despacio. 

¿Qué pasó? - le dijo en voz baja

Ella levantó la cabeza, sostenía los cuchillos con una mano y con la otra limpiaba la hoja de la espada de Alejandro. 

Yo no quería hacerlo, es algo que no puedo controlar - dijo ella mientras enseñaba los cuchillos a Aramis.
¿A qué te refieres? - Aramis se hincó junto a ella.
Todos nosotros, en el lugar de donde vengo, al nacer te vinculan con tu arma, se supone que es por tu propio bien, siempre estarás alerta y nadie podrá hacerte daño, pero nadie puede acercarse porque le pasa lo que a Alejandro, cualquiera que se acerque demasiado sufrirá la misma suerte - Nightblade se recargó en el hombro de Aramis.
¿Y porqué a mi no me haces nada? - dijo Aramis
El poder de los hechiceros los mantiene a salvo, por eso puedo estar cerca de ti y de Amanda - volteó a ver a su compañera que continuaba lanzando flechas a lo alto - por eso quiero ganar el torneo, las lágrimas de ángel pueden terminar con esto. 

Aramis solo la escuchaba, podía sentir el dolor en su alma al haber herido a alguien que le agradaba, ella no necesitaba decirlo abiertamente como Alejandro, se notaba que también le simpatizaba desde que lo vio por primera vez.

No te preocupes, ganaremos - dijo Aramis - y respondiendo a tu pregunta, Alejandro está bien.

Ella levantó la vista y sonrió al escuchar el nombre de Alejandro. 

Continuará

You Might Also Like

2 comentarios

  1. Tambien que iba el asuntechi y... ¡ya se metió el amor!
    (El guerrero, el soldado o el guerrillero no debe enamorarse jamas porque pone en peligro su vida y la misión)

    ResponderEliminar
  2. Love is in the air... Jajajaja. Besotes!!!

    ResponderEliminar

Con la tecnología de Blogger.